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MENOPAUSIA

Menopausia es el término médico que designa la fecha de la última menstruación en la vida de una mujer. La palabra deriva del griego mens , que quiere decir mensualmente, y pausis , que significa cese.

La menopausia es una parte natural del proceso de envejecimiento debido a la menor producción de las hormonas estrógenos y progesterona que se acompaña de la pérdida de la capacidad de reproducción.

La edad promedio para que ocurra la menopausia son los 50 años, con límites que oscilan entre los 42 y 56 años.

La palabra perimenopausia se refiere a los años previos al cese de la menstruación, cuando la mujer comienza a notar los primeros síntomas de la transición. Pero muchas personas usan la palabra menopausia, indistintamente, también para los años de perimenopausia y para los años que siguen a la menopausia.

Los períodos menstruales de todas las mujeres cesan al entrar a la menopausia. Algunas mujeres pueden no tener ningún otro síntoma. Sin embargo, al acercarse a la menopausia, puede que usted tenga:

  • Cambios en su período – pueden variar la frecuencia de los períodos, y el flujo de mes a mes.
  • Sangrado anormal y “manchas” – son comunes al acercarse a la menopausia. Sin embargo, si sus períodos han cesado por 12 meses seguidos y sigue teniendo “manchas”, debería informar de este síntoma a su médico para descartar causas graves como el cáncer.
  • bochornos – sentir calor en la cara, el cuello y el pecho.
  • Sudores nocturnos y problemas para dormir – estos pueden causar cansancio, estrés o tensión.
  • Cambios vaginales – la vagina puede volverse seca y delgada, y puede sentir dolor durante el coito y los exámenes vaginales. Puede también padecer más infecciones vaginales.
  • Pérdida de grosor en los huesos – esto puede causar pérdida de estatura y quiebre de huesos (osteoporosis).
  • Cambios en el estado de ánimo – tales como vaivenes de ánimo, depresión e irritabilidad.
  • Problemas urinarios – tales como incontinencia , ardor o dolor al orinar, o pérdidas al estornudar, toser o reírse.
  • Problemas de concentración o memoria.
  • Menos interés en el sexo y cambios en la reacción sexual.
  • Aumento de peso o incremento en la grasa corporal alrededor de la cintura.
  • Pérdida de densidad en el cabello o caída del mismo

TRATAMIENTO

Los síntomas se tratan restituyendo los niveles de estrógenos a unas cifras similares a las de la premenopausia. Los principales objetivos de la terapia hormonal son los siguientes:

- Aliviar síntomas como los bochornos, la sequedad vaginal y los trastornos urinarios.

- Prevenir la aparición de la osteoporosis

- Prevenir la aterosclerosis y las enfermedades de la arterias coronarias.

Los estrógenos se presentan en forma no sintética (natural) o sintética (producida en laboratorio). Los estrógenos sintéticos son cien veces más potentes que los naturales y, en consecuencia, no es recomendable su administración a mujeres en menopausia , ya que con dosis muy bajas de estrógenos naturales ya se evitan los bochornos y la osteoporosis. Así mismo, las dosis muy altas pueden causar problemas, como un aumento en la tendencia a sufrir migrañas.

Los estrógenos se administran en forma de comprimidos o de parches cutáneos (estrógenos transdérmicos). También pueden aplicarse en la vagina en forma de crema cuando las razones principales para su uso son evitar el adelgazamiento de la superficie de la pared vaginal (lo que reduce el riesgo de infecciones urinarias e incontinencia) y evitar dolor durante el coito. Parte de los estrógenos administrados se absorben y pasan a la sangre, sobre todo a medida que mejora el revestimiento vaginal.

Beneficios de la terapia hormonal

A corto plazo va a aliviar en la mayoría de las pacientes los bochornos y las sudoraciones, las molestias genitourinarias y los cambios emocionales y en la líbido. No va a tener importantes repercusiones en los cambios a nivel de la mama y de la piel.

A largo plazo, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular y de osteoporosis. Asimismo mejora el perfil lipídico en sangre.

Efectos secundarios

Fundamentalmente a corto plazo, son debidos a la toma de la progesterona. Típicamente son: cefaleas, tensión mamaria, molestias en bajo vientre.

La terapia con estrógenos sola, se ha relacionado con la aparición de cáncer de endometrio. Por ésto la importancia de combinar la progesterona, ya que el riesgo de aparición de esta enfermedad, realizando el tratamiento adecuado, es prácticamente nulo.

En cuanto a la asociación de esta terapia con cáncer de mama, en la actualidad no hay evidencia definitiva de que un tratamiento a corto plazo incremente el riesgo de cáncer de mama, sin embargo existen ciertas controversias en cuanto al tratamiento a largo plazo sobre todo el combinado con progestinas